Nuestro Entorno

Playa Blanca fue antaño un pueblecito de pescadores levantado a orillas del mar, acogido por sus arenas blancas y el soco de las puntas de Pechiguera y Papagayo.

Durante muchos años, contó con una flota de pesca artesanal bastante numerosa, que permitió a sus habitantes comerciar con el resto de las localidades de la isla.
La explosión demográfica y turística de los años 70, 80 y 90 hizo de este entrañable rincón un lugar deseado por turistas de todo el mundo.

Hoy en día, cuenta con una variada oferta hotelera y floreciente entorno de servicios; bares, restaurantes, comercios y un puerto deportivo. Las playas de Papagayo con su arena blanca y el agua cristalina, se asoman por entre los acantilados.

El puerto de Playa Blanca conecta varias veces al día, por vía marítima, las islas de Lanzarote y Fuerteventura.